Los riesgos de una afección silenciosa

Reconocida por su característica asintomática, el lyme enfermedad ocasiona un riesgo a largo plazo a todo paciente contagiado con esta afección. Atribuido a los daños ocasionados en el sistema locomotor y neurológico del paciente afectado, una vez se propaga la bacteria en el organismo.

Un peligro asociado al descuido, lyme enfermedad

Ocasionada por el Borrelia burgdorferi, transmitido por garrapatas y algunos insectos, la Borreliosis de Lyme o lyme enfermedad, es una afección de grandes peculiaridades. Sobresaliendo por la peculiaridad que posee este padecimiento de progresar inadvertidamente en el organismo del paciente afectado.

Conocida por poseer tres estados o etapas, la borreliosis de lyme inicia como un padecimiento precoz que puede no manifestar síntoma alguno en el paciente. Encontrando excepciones donde se muestran indicios que den alusión a otras dolencias, confundiéndose fácilmente con un resfriado o gripe.

La desestimación ocasionada por aparentar una dolencia leve, le permite a la enfermedad de lyme progresar a un estado de propagación a las pocas semanas de entrar en el organismo. Permitiéndole a esta bacteria manifestar dolencias en el cuerpo del paciente, además de alcanzar otras áreas y ocasionar un mayor daño.

Las complicaciones en la detección de este padecimiento podrían ocasionar que el afectado reciba un tratamiento erróneo, permitiendo que una vez diseminada la bacteria entre en un estado de inactividad. Surgiendo nuevamente a los meses o años en un estado crónico, dificultando por completo la recuperación del afectado.

Llegado a esta fase de cronificación, la enfermedad de lyme ocasiona daños adicionales e irreversibles en el paciente, cuyos síntomas repercuten en la movilidad y memoria de la persona afectada. Presentando síntomas que varían desde una artritis indefinida, hasta problemas que afectan al sistema locomotor.

Aunque resulta complicado la identificación y diagnóstico del Lyme, la ejecución de pruebas y estudios adecuados nos permiten prescindir de cualquier afección similar en el paciente. Siendo los resultados de estas pruebas un elemento que determinara el tratamiento en el afectado.

Con el propósito de no ocasionar un efecto negativo en el paciente, el tratamiento utilizado para lidiar con la enfermedad de Lyme comprende de varias fases. Siendo un elemento ineludible la utilización de complementos que mejoren la receptividad del paciente a los antibióticos suministrados en las siguientes etapas.

Pese a la controversia presentada en el uso intensivo de antibióticos para controlar la enfermedad del lyme, es obligatorio efectuar cualquier prueba que determine la supresión de esta afección. Asegurando por medio de los resultados la integridad del paciente.